palletto
Blog

Logística

Demoras del contenedor: cómo evitar pagarlas cuando la descarga se atrasa en el almacén

· 5 min de lectura

Las demoras del contenedor son lo que cobra la naviera cuando su equipo tarda más de los días libres en volver vacío. Cuando la descarga se atrasa en el almacén, alguien las paga. De dónde salen, cómo corre el reloj, qué hacer en el andén para no generarlas y qué registrar para no pagar las que no causaste.

Las demoras del contenedor son el cargo que cobra la naviera cuando su contenedor tarda más de lo pactado en regresar vacío. Cada naviera da unos días libres desde que el contenedor sale de la terminal; si al vencerlos todavía no se ha devuelto, empieza a cobrar por día. Ese cargo le llega al importador, y el importador, tarde o temprano, pregunta por qué el contenedor tardó tanto en el almacén.

Para un 3PL que recibe importaciones, las demoras son un riesgo silencioso. No aparecen en la factura del almacén, pero cuando se atrasa una descarga, la conversación con el cliente puede terminar en que le pidan pagarlas. Lo que decide quién paga, más que el contrato, es quién puede demostrar qué pasó y cuándo.

De dónde salen las demoras del contenedor

El contenedor no es del importador ni del almacén: es de la naviera, que lo presta por un tiempo. Entre que sale del puerto y regresa vacío pasan varias etapas, y cada una puede comerse días: el arrastre del puerto al almacén, la espera en el patio, la descarga, el regreso al patio de vacíos. Si cualquiera se alarga, las demás tienen menos margen.

  • El contenedor llega al almacén sin cita y espera en patio
  • Llegan varios contenedores el mismo día y el andén no alcanza
  • La carga viene suelta y la descarga a mano tarda más de lo previsto
  • Lo que bajó no coincide con el documento y la recepción se detiene
  • Ya descargado, nadie avisa al transportista para que lo regrese

A las demoras se suma a veces el almacenaje en la terminal, que se cobra cuando el contenedor tarda en salir del puerto. Ese cargo ocurre antes de que llegue a tu andén y conviene distinguirlo, porque no tiene nada que ver con tu operación.

Los días libres y el reloj de las demoras del contenedor

El dato que más importa es el que menos se comparte: cuándo vencen los días libres de cada contenedor. El importador lo sabe, el agente aduanal lo sabe, el transportista a veces. Al almacén, si nadie se lo pasa, no le llega. Y sin ese dato no se puede priorizar: dos contenedores que llegan el mismo día pueden tener uno cinco días de margen y otro solo uno.

Conviene que el cliente anuncie cada contenedor con su número, su contenido esperado y la fecha en que vencen sus días libres. Con eso el almacén programa la descarga del que vence primero, aunque haya llegado después, y avisa con tiempo si no va a alcanzar. Avisar el lunes que un contenedor no se va a descargar antes del jueves le da al cliente la oportunidad de negociar con la naviera; avisarlo el viernes, ya no.

Lo que hace el almacén para no generar demoras del contenedor

La mayor palanca está en la cita de andén. Si cada contenedor llega con hora asignada, el patio no se llena y la cuadrilla está lista cuando la caja se abre. Un contenedor que llega sin cita entra donde cabe, y si el día está lleno, espera.

La segunda palanca es separar la descarga de la recepción. Bajar la mercancía del contenedor y revisarla no tienen que ocurrir al mismo tiempo. Si la carga se baja a un área de espera y se revisa después, el contenedor queda libre antes, y las diferencias se resuelven sin que la naviera siga cobrando. Lo que no conviene es dejar el contenedor abierto en el andén mientras se cuadra cada caja contra el documento.

La tercera es avisar al terminar. Un contenedor vacío que espera dos días en tu patio porque nadie le dijo al transportista que ya podía llevárselo genera demoras igual que uno lleno.

El contenedor vacío que nadie reporta cobra lo mismo que el lleno que nadie descarga.

Quién paga las demoras del contenedor

Frente a la naviera, las paga el importador. Lo que se discute después es si se las traslada a alguien más: al transportista que llegó tarde, al proveedor que mandó la carga desordenada o al almacén que no descargó a tiempo. Conviene que el contrato con cada cliente diga en qué casos el almacén responde, por ejemplo, cuando el contenedor llegó con cita y dentro del horario pactado y aun así no se descargó, y en cuáles no.

Sin esa cláusula, cada caso se negocia desde cero y con el cliente molesto. Con ella, la discusión se reduce a revisar los registros.

Qué registrar para no pagar demoras del contenedor que no causaste

La defensa del almacén son las horas. A qué hora llegó el contenedor a la puerta, a qué hora entró al andén, cuándo empezó y terminó la descarga, cuándo se avisó que estaba vacío y cuándo lo recogió el transportista. Si esas horas quedan registradas en el momento, y no reconstruidas de memoria, cualquier reclamo se resuelve en minutos.

Conviene también fotografiar el estado de la carga al abrir la puerta. Si la mercancía venía suelta o mal estibada, la foto explica por qué la descarga tardó más de lo normal.

Que el cliente anuncie cada contenedor con su contenido y la fecha en que vencen sus días libres, y que vea desde su cuenta a qué hora llegó, cuándo terminó la descarga y cuándo quedó listo para devolverse, sin escribirle a nadie, es lo que resuelve un portal de clientes para 3PL en México; cuántos días libres negocia con la naviera lo decide tu cliente.

Si recibes importaciones, pídele hoy a cada cliente la fecha de vencimiento de los días libres de su próximo contenedor. Es un dato que ya tiene, y con él puedes ordenar tu semana de andén.

Ve el WMS con la marca de tu 3PL

Media hora, en vivo, con tu operación en mente. Sin presentación de ventas: entramos al sistema y lo ves funcionar.