Inventario separado por dueño
No es una columna de «cliente» en la tabla de existencias: es que la mercancía de cada cuenta viva aislada, y que nadie pueda consultar ni afectar lo que no es suyo.
Cómo se resuelveUn sistema de gestión de almacenes para operadores logísticos que guardan mercancía de terceros. Con la marca de tu 3PL, no la del proveedor.
Casa Lumen · existencias
Salida FEFO| SKU | Piezas | |||
|---|---|---|---|---|
| CLM-204 | L260214-118 | 14 mar 2027 | A12-04 | 420 |
| CLM-118 | L260118-077 | 02 feb 2027 | A12-09 | 318 |
| CLM-311 | L260302-140 | 28 abr 2027 | B04-01 | 264 |
| CLM-092 | L251128-052 | 19 ene 2027 | B04-07 | 282 |
Con tu marca
Tu 3PL no renta un software con el nombre de otro: el sistema que usan tu equipo y tus clientes lleva tu marca en ocho superficies, del dominio a la página donde el comprador rastrea su paquete. Y se ve mejor de lo que se explica.
Tus clientes entran a un sistema con tu logo y tu paleta. Nunca ven la palabra Palletto.
El sistema que usa tu staff todos los días también lleva tu marca, no la del proveedor.
El sistema vive en una dirección tuya, no en un subdominio prestado.
Facturas, etiquetas y reportes salen con tu identidad, sin costo aparte.
El correo que le llega al comprador de tu cliente —su pedido salió, aquí está su guía— sale desde tu dominio y con tu identidad.
Donde el comprador final sigue su paquete. Lleva tu marca, no la de la paquetería ni la del proveedor del software.
Cada cliente tuyo genera sus llaves solo, desde su portal, y encuentra la documentación de tu API en tu dominio.
Le pones el nombre que quieras. Tus clientes conocen a tu asistente, no al nuestro.
En México
Casi todo el software de almacén que se vende en español se pensó en otro idioma, en otro huso y para otro mercado. Se nota en los detalles — y los detalles son la operación.
Desde Guadalajara, para almacenes en todo el país.
Criterios
Sirve como lista de verificación para cualquier operador 3PL que esté comparando sistemas, sea este o cualquier otro. Cada punto lleva a dónde está explicado a fondo.
No es una columna de «cliente» en la tabla de existencias: es que la mercancía de cada cuenta viva aislada, y que nadie pueda consultar ni afectar lo que no es suyo.
Cómo se resuelveSi el cobro se arma a mano en una hoja de cálculo al cierre del mes, se factura tarde y se factura de menos. Lo que se cobró tiene que derivarse de lo que quedó asentado.
El módulo de cobranzaMientras tu cliente pregunte por correo cuánto inventario le queda, alguien de tu equipo trabaja gratis. El portal no es un lujo: es trabajo que dejas de hacer.
El portal de clientes, completoFIFO para unos, FEFO para los que manejan caducidad. Si el sistema impone un solo criterio a todo el almacén, alguien lo va a estar saltando a mano.
FIFO y FEFO en el módulo de salidasCuando el pedido existe antes de llegarte, capturarlo a mano es un costo que crece justo cuando a tu cliente le va bien. Y el inventario que no se descuenta a tiempo termina en sobreventa.
Los canales de e-commerce, a fondoEl portal donde entra tu cliente lleva tu nombre, tu dominio y tus documentos. Es la diferencia entre revender software y tener sistema propio.
Hasta dónde llega la marcaUn asistente que responde qué se movió, qué falta y qué se cobró, y que además ejecuta: levanta órdenes, procesa entradas y manda reportes dentro de los permisos que le habilitas.
Qué hace la inteligencia artificialEl ciclo completo
Un WMS para 3PL no puede cubrir la mitad del ciclo: si la cobranza vive en una hoja aparte, el sistema no está completo. Sigue una misma mercancía por los ocho pasos — la entrada E-0931 termina, siete pasos después, convertida en cargos.
RecibirEntradas
E-0931 · 300 pzas
GuardarInventario
L-2287 · bin B02-11
PedirPortal OMS
Tu cliente levanta el pedido y ve su inventario
SurtirPicking
SAL-04896 · 108 pzas
EmpacarSalidas
Liberación con bultos, medidas, fotos y firma
EnviarSalidas
Guía 7944 0210 5531
DevolverRMA
RMA-0231 · 12 pzas
CobrarCobranza
3 cargos asentados
Conexiones
Si tu cliente vende en línea, sus pedidos existen antes de llegarte. Así se ve el camino: del canal a tu sistema, y de tu sistema a la operación — sin que nadie capture nada a mano.
Donde venden
Mercado Libre
LiverpoolLo que pasa solo
Escala
1,000,001
movimientos asentados en el ledger
Prueba de carga con 1,000,001 movimientos y 150,000 órdenes: seis semanas del volumen de un operador 3PL que mueve 100 mil órdenes al mes.
Tiempo de respuesta con ese volumen cargado
Medido en entorno de prueba controlado. Es evidencia de que los índices aguantan el volumen, no un benchmark de producción. Barras sobre una escala de 0–100 ms.
Cómo entras
Es la primera conversación que tenemos, no la última. Nadie migra un almacén de un día para otro, y quien te prometa lo contrario no ha migrado uno.
Media hora para entender tu operación: sistema, clientes, volumen y qué te cuesta trabajo. Si no somos lo que necesitas, te lo decimos aquí.
Catálogo, clientes, ubicaciones y existencias. Definimos qué se migra, en qué orden y con qué corte, para que tu almacén no pare mientras ocurre.
Tu logo, tu paleta, tu dominio, tus documentos y el nombre de tu asistente. Tarifarios por cuenta, tipos de entrega y permisos de tu equipo.
Empezamos con una cuenta real y poco volumen, con tu equipo operando y nosotros mirando. Cuando funciona, entran los demás.

Cuánto tarda depende de cuántos clientes traes y de qué tan limpio esté tu catálogo. Te damos el plan con fechas después de la primera llamada, no antes.
Preguntas frecuentes
Las dudas de quien está entendiendo la categoría, no todavía comparando proveedores. Si la tuya no está, la resolvemos en la llamada.
Es el sistema con el que un operador logístico —un 3PL— administra mercancía que no es suya. Un WMS común controla el almacén de una empresa; uno para 3PL tiene que separar el inventario de varios clientes que no se conocen entre sí, aplicar las reglas de cada uno en el mismo piso y convertir cada movimiento en un cargo que se le pueda facturar a su dueño.
En quién es dueño de lo que guardas. Cuando la mercancía es tuya, un movimiento es un costo interno y hay una sola política para todo el almacén. Cuando es de terceros, cada movimiento es dinero que hay que cobrar, cada cliente trae sus propias reglas y gente ajena a tu nómina entra a consultar lo suyo. Esa diferencia es estructural, y es la razón por la que adaptar un sistema de almacén propio a un 3PL termina en hojas de cálculo paralelas.
WMS son las siglas de warehouse management system: sistema de gestión de almacenes. Es el software que sabe qué hay en cada ubicación del almacén y dirige lo que la gente hace con eso —dónde acomodar lo que acaba de entrar, de dónde tomar lo que sale, qué contar y cuándo—. No es un ERP ni un sistema contable: no lleva tus finanzas, lleva el piso. Y no es lo mismo que un TMS, que administra el transporte una vez que la mercancía salió por la puerta.
Se agrupan de tres maneras. Por origen: el módulo de almacén que viene dentro de un ERP, el software del fabricante que instaló la estantería o la automatización, y el WMS independiente, que nace como producto propio. Por instalación: en la nube, que se contrata y se actualiza solo, o montado en tu propio servidor. Y por a quién sirve: el que administra un almacén de un solo dueño y el que administra mercancía de varios clientes a la vez, que es el caso del operador logístico. Esa última división es la que más pesa al elegir: las otras dos se resuelven con presupuesto, esta es estructural.
Depende de a quién le preguntes, porque conviven tres familias distintas. En las empresas grandes suele usarse el módulo de almacén de la suite que ya llevaba el ERP, porque venía incluido. En los almacenes automatizados suele estar el software del fabricante que montó los equipos, porque los dirige. Y entre los operadores logísticos es más común el WMS independiente, porque es el único que nace suponiendo que la mercancía es de otro. Más que el nombre, lo que conviene mirar son tres cosas: si el sistema separa el inventario por dueño, si convierte cada movimiento en un cargo que puedas facturar, y si tus clientes pueden consultar lo suyo sin llamarte por teléfono.
Menos de los que la mayoría supone. Para casi todos los operadores 3PL el punto de quiebre no es el número de cuentas, sino el momento en que el inventario deja de caber en la cabeza de alguien: cuando ya no puedes decir de memoria qué le queda a cada cliente, cuando el cierre de mes se arma reconstruyendo el pasado, o cuando contratas a alguien cuyo trabajo es contestar correos preguntando existencias.
No, y no debería. El ERP de tu cliente lleva su contabilidad, sus compras y sus ventas; el WMS lleva la operación física de lo que está en tu almacén. Lo que sí tiene que existir es la conexión entre los dos, para que tu cliente no capture dos veces lo mismo. Eso lo resolvemos de dos maneras: hay conexión con ERPs, y para el que no tenga una lista está la API pública, con llaves que tu cliente genera desde su portal.
Ese es justo el caso donde más se nota. El cliente de comercio electrónico ocupa poco espacio y genera muchos movimientos, así que cobrado solo por almacenaje suele ser la cuenta que menos deja. Separar lo que se guarda de lo que se opera —y tener el dato de cada pedido surtido— es lo que permite cotizarlo sin perder margen.
Su historial queda asentado y consultable: el inventario se lleva como un ledger append-only, así que las existencias son la suma de movimientos verificables y no se borran cuando la cuenta cierra. Eso importa el día que hay una diferencia y alguien pregunta qué pasó con una tarima hace ocho meses.
Importa en dos cosas concretas y no en el resto. En que el sistema hable el español con el que opera tu gente, sin traducciones que nadie usa en el piso, y en que cuando algo falla estés hablando con alguien en tu mismo horario. En lo demás —que el sistema aguante, que la API funcione— la geografía no cambia nada.
Te mostramos el sistema con el caso de tu almacén enfrente: tus clientes, tus reglas de surtido y cómo saldría tu cierre de mes.