Un asistente de IA para tu equipo y para tus clientes
Tu equipo pregunta por un folio en medio del surtido; tu cliente, por su pedido desde el portal. El mismo asistente responde a los dos, con datos de tu sistema.
Porque no alcanza la existencia del lote asignado: pide 120 piezas y el lote tiene 84.
MN-1042 · lote L-2287 · 84 piezas disponibles de 120 solicitadas. Faltan 36 · caduca 14 mar 2027
Tres salidas esta semana: SAL-04871 con 60 piezas, SAL-04880 con 48 y SAL-04896 con 108.
El lote entró con 300 piezas el 12 de febrero. Quedan 84. La recolección de la SAL-04903 es mañana 09:30.
Qué hace
Seis cosas concretas, y las cuatro reglas que las gobiernan
El asistente consulta, explica y ejecuta: levanta órdenes, procesa entradas, arma catálogos y manda reportes. Un almacén tampoco es lugar para que un sistema improvise, así que todo lo que hace pasa por los permisos que tú le pones y queda asentado.
Español nativo
No es una interfaz traducida: entiende cómo habla tu equipo en el piso —folio, tarima, surtido, merma— y responde igual, sin tecnicismos de manual.
Consulta datos vivos, no documentación
Lee tu operación en el momento en que preguntas —inventario, entradas, salidas, devoluciones, cargos y citas— y responde con el dato que hay en el sistema, no con lo que dice un manual.
Cada quien ve solo lo suyo
El asistente hereda los permisos de quien pregunta, y el aislamiento vive en la base de datos: un cliente no puede pedirle datos de otro, ni siquiera reformulando la pregunta.
Ejecuta, no solo consulta
Levanta órdenes, procesa entradas, arma catálogos y manda reportes. Hace el trabajo administrativo dentro de los permisos que tú le habilitas, y cada acción queda asentada con su autor.
Cifras exactas o ninguna
Tiene prohibido estimar: consulta antes de afirmar y cita el número tal como está en el sistema. Si no encuentra el dato, lo dice en vez de aproximar.
Atiende también a tus clientes
Vive en las dos caras: la app de tu equipo y el portal de cada cliente, con tu marca y el nombre que tú le pongas. Sin licencia adicional.
Y cuatro reglas que no se saltan
Cuando le pides que cancele un pedido, lo cancela —si tú le habilitaste ese permiso y quien lo pide lo tiene—. Que pueda operar es la mitad del argumento; la otra mitad es que opera dentro de reglas que tú decides.
- Ejecuta solo lo que tú le habilitas
- Hereda los permisos de quien se lo pide
- Cifras consultadas, nunca estimadas
- Cada acción queda asentada con su autor
Pruébalo
El mismo asistente, dos conversaciones distintas
En el WMS resuelve la operación de tu equipo; en el OMS del portal contesta a cada cliente sobre lo suyo, y cada respuesta es un mensaje que tu equipo deja de contestar. Elige quién pregunta y haz clic para ver qué responde.
Preguntas de ejemplo
Preguntas de ejemplo con datos ficticios. En la demo tú dices qué preguntarle y lo ves responder sobre una operación de prueba.
Cómo entras
Cambiar de WMS sin detener la operación
Es la primera conversación que tenemos, no la última. Nadie migra un almacén de un día para otro, y quien te prometa lo contrario no ha migrado uno.
Vemos qué usas hoy
Media hora para entender tu operación: sistema, clientes, volumen y qué te cuesta trabajo. Si no somos lo que necesitas, te lo decimos aquí.
Armamos el plan de datos
Catálogo, clientes, ubicaciones y existencias. Definimos qué se migra, en qué orden y con qué corte, para que tu almacén no pare mientras ocurre.
Configuramos tu marca y tus reglas
Tu logo, tu paleta, tu dominio, tus documentos y el nombre de tu asistente. Tarifarios por cuenta, tipos de entrega y permisos de tu equipo.
Arrancas con un cliente
Empezamos con una cuenta real y poco volumen, con tu equipo operando y nosotros mirando. Cuando funciona, entran los demás.

Cuánto tarda depende de cuántos clientes traes y de qué tan limpio esté tu catálogo. Te damos el plan con fechas después de la primera llamada, no antes.
Preguntas frecuentes
Lo que preguntan sobre el asistente
Las dudas concretas de quien ya entendió qué hace y ahora pregunta cómo funciona por dentro. Si la tuya no está, la resolvemos en la llamada.
De la base de datos de tu propio sistema, en el momento en que preguntas. Y tiene prohibido estimar: cita el número tal como está, y si no encuentra el dato dice que no lo encontró en vez de aproximar. Cuando te da una cifra, viene de una consulta, no de una inferencia.
Porque no hay una sola base con permisos encima: cada sistema vive en una base de datos completamente distinta. El asistente hereda además los permisos de quien pregunta, así que un cliente no puede pedirle datos de otro ni reformulando la pregunta —no es que se niegue, es que esos datos no existen para su sesión—.
Cualquier dato que tenga tu sistema y que esté disponible para consultar: inventario, entradas, salidas, devoluciones, cargos, citas y el detalle de cualquier folio. No es un catálogo cerrado de preguntas.
Sí, siempre y cuando los permisos estén habilitados. Tú defines qué puede ejecutar el asistente y quién puede pedírselo; sobre lo que no le habilitas, consulta y te dice dónde hacerlo. Cada acción que ejecuta queda asentada con su autor y su hora, igual que si la hubiera hecho alguien de tu equipo.
Los dos, sin licencia adicional. Vive en la app de tu equipo y en el portal de cada cliente, con tu marca y el nombre que tú le pongas en las dos caras.
El mismo asistente, para tu equipo y para tus clientes
En la demo lo ves desde los dos lados: la sesión de tu equipo, con todas tus cuentas, y la de un cliente que solo ve lo suyo.